domingo, 20 de octubre de 2013

UNA CANCIÓN.




Esta canción habla de alguien que vio el nombre de una chica en una cabina telefónica. Ese nombre decía todo sobre ella.

Esperaba , el tío, que todo fuera verdad.

Se apuntó el número, buscó su dirección...y esperó que quizás ella pudiera amarle.

El tipo aguardó entre las sombras esperando que Suzanne, que así se llamaba la chica, pasase por allí.

Entonces, salió de las sombras e intentó que ella se fijase en él.

Pasa sus dedos por el pelo de Suzanne, y le dice que la amará donde quiera.

El tipo no quiere ponerse muy romántico, no es su estilo, pero sabe que cuando le tome en sus brazos la mecerá toda la noche, la mecerá todo el día.

“Suzanne, tú no lo sabes , pero estaré siempre detrás de ti. No intentes escapar porque te encontraré donde quiera que vayas”.

Escucho esta canción y recuerdo esa primera vez que te vi en el Otelo, mientras yo llamaba por teléfono a una amante despechada de Tarragona para decirle mentiras sobre el amor. Entraste en el bar y desde el fondo nos miramos. ¡Dios!, ¡ esos ojos decían todo de ti!.

Yo estaba muy solo aquel viernes. Vivía en el desvarío y en la tristeza de una vida que no iba bien.

Volví al viernes siguiente, y al otro, y al otro...y un día dejé de llamar a Tarragona porque al abandonar el Otelo me dijiste “¡hola!”. Esas cuatro letras me amarraron para siempre a ti.

Así comenzó nuestra historia.

Tú no eras Suzanne, y en esa cabina no estaba tu número de teléfono. Pero esta canción, no sé por qué, me habla
de los dos. Yo también te amaré donde quiera.

POR PEDIR...


Los milagros que quisiera...sin orden ni concierto.

1. Que se me pasara la E.L.A. a mi. 

2. Que padeciéramos la misma enfermedad los dos. 

3. Que no hubiera enfermedad.

4.  Que acepte Manu la enfermedad.

5. Que la acepte yo.

6. Que la aceptemos los dos juntos, en sintonía.

7. Que nos concedan asistir a la Misa privada en la capilla del Papa Francisco.

8. Que vivamos esta enfermedad “enamorados”.

9. Que Dios exista de verdad.Y que sea Padre.

sábado, 19 de octubre de 2013

BUSCAR.


No serás tú quien me expenda  el carnet de "buena persona". No  necesito tu permiso para pensar lo que pienso, a decirlo si quiero, o a callármelo, si me conviene.

Ni el permiso de correr los riesgos que yo decida correr, a condición de aceptar pagar yo el precio de esos riesgos.

Quiero buscar lo que creo que necesita Manu, en lugar de esperar que alguien me dé el permiso de conseguirlo

viernes, 18 de octubre de 2013

SENTIMIENTOS.

Quiero estar y ser quien soy,  en lugar de creer que debo esperar que otro determine dónde debería estar , o cómo debería ser.

No esperes que sienta lo que tú sentirías en mi lugar, y en esta situación.

Lo que yo siento no te importa. Lo que importa es que  acompañes a Manuela, y a mi, y en ese orden. Ni siquiera yo siento lo mismo por ella que tú, o que ella por mi, o que ella por ella..

miércoles, 16 de octubre de 2013

MUCHO MÁS A MI.


Muchas veces me he preguntado por qué quiero tanto a Manuela.

¡Somos tan distintos!. Ella es sanguínea, de una sensibilidad primaria, carnal, que ama lo que toca, práctica, visceral. Presente. Es voluntad, de virtudes domésticas. Defiende con uñas y dientes su mundo: su pueblo es el más maravilloso del mundo, sus habitantes, los más listos, sus amigas las más guapas, su gente la más buena, sus vecinos, los más simpáticos...y yo,¡el hombre de su vida!

Nunca le oirás hablar de ideas, de cultura, de imaginaciones: libros, películas, política, filosofía. Se rebela ante la crítica que juzga actitudes. No tolera la injusticia, y más si viene de boca de los suficientes.

No es persona religiosa. No le van rollos de oraciones, inquietudes espirituales. Ella cura, ríe, acuna, comparte, disfruta y dispone todo para que te encuentres a gusto. Si vienes a casa y sabe que te gusta la tortilla de patatas, sólo habrá tortilla de patatas. Y siempre tortilla de patatas.

Es una cocinera de primera. Le gusta que se esté bien en casa, y sólo piensa en que estés bien en casa.

No pierde un segundo en nada que no tenga peso y medida. Es de una generosidad extraordinaria. No tiene nada como propio. Da hasta que duele, y nunca le duele. El dinero le importa nada. Las broncas que caen por las multas no es por el dinero, sino porque ese dinero podría ir para otras necesidades.

Le chifla hacerme feliz. No escribe, ni lee. Ordenada, constante, curranta, preocupona, adelanta el futuro y lo distribuye de modo que no nos pille desprevenidos.

Yo soy absolutamente todo lo contrario.

Y cuando me pregunto por qué la quiero tanto creo que es porque ella me quiere mucho más a mi.

PAREJAS INTELIGENTES.


Hay parejas inteligentes y parejas estúpidas. Hay familias inteligentes y familias estúpidas. Hay sociedades inteligentes y sociedades estúpidas.

Una mujer puede ser extremadamente inteligente y, sin embargo, en pareja puede ser tonta del haba. Lo mismo se puede predicar de un hombre.

Todos conocemos auténticos cracks en lo suyo, y en su vida familiar actuar con una torpeza infantil.

Como cada uno somos como somos, en esto no hay reglas.

El amor no lo arregla todo. Aunque es mucho suponer, imaginemos que la mayoría de las parejas se casan, o viven en común, enamoradas. No me lo acabo de creer pero, venga, aceptamos pulpo como animal de compañía.

Pasa el tiempo y caemos en la cuenta que, bueno, no todo es amor en la convivencia.

A Manu y a mi nos ha costado lo nuestro encajar las piezas. Y encajan poniendo un poco de sentido común para que aquello no salte por los aires. Yo soy un vago, ella no; yo rezo, ella no; me gusta andar, a ella no; me gusta hacer el idiota, a ella no; no me gustan las visitas en casa, a ella sí; me chifla escribir, a ella no; yo leo, ella no; yo vivo en Babia, ella no; yo no soy celoso, ella sí; yo quiero,ejem, ella no; ella quiere, ejem, yo no...

La lista es inmensa.

¿El truco?. Ni idea. No hay truco. Esto se anda y a ver qué pasa. Vienen días de broncas, roces, choques de trenes, reconciliaciones, días de cabreos sordos, interminables ellos, temporadas de calma chicha...conversaciones serenas, buenos ratos, y malos ratos.

Cede y cedes. Sabes lo que de verdad le importa, y lo que, en fin, se puede mirar para otro lado.

Lo que está claro es que hay parejas inteligentes, normalmente humildes los dos, con egos poco desarrollados en casa, y parejas que son idiotas, normalmente con egos muyyyyy complicados.

martes, 15 de octubre de 2013

NIÑOS CON MIEDO.


Hemos tenido una noticia que nos ha dejado fuera de combate. Un buen amigo de Manu se ha quitado de en medio. No lo estaba pasando bien. Parece que estaba en un callejón sin salida, y decidió , llevado de una angustia atroz, irse de este mundo.

No lo juzgo. Son situaciones durísimas.

A toro pasado todos sabríamos qué hacer antes de dar un paso así. Pero en su estado, probablemente enfermizo, nada resulta fácil.

Mucha gente no se observa habitualmente. Nos miramos más como actores que como espectadores que viven en sus carnes esos momentos. Deberíamos ,en lugar de centrarnos en lo que estamos sintiendo, encaminar nuestros esfuerzos a describir cómo están actuando los demás, qué indicadores nos ofrecen, cómo se muestran, cómo parecen reaccionar, cómo esperan que reaccionemos nosotros… Sin duda, este cambio de «papel» nos ayudará enormemente en la respuesta adecuada a la situación.

Nunca nada está perdido.

Este amigo estaba muy solo, y sintió que le caía la mundial encima en forma de deshaucios, de embargos, de deudas sin pagar, de líos que le dejaban en muy mal lugar. Estaba en la ruina, él, que lo había tenido todo.

En su ceguera depresiva no supo salir del guión de su propia película y mirarse desde fuera.

Es verdad que su vida se encontraba en un cruce de caminos en muchísimos aspectos, también en el familiar. A nada que en ese estado hiciese un poco de examen su situación era un desastre. Hasta los amigos de siempre le habían abandonado.

Sin embargo, sí había salida. ¿Humillante?, sí. ¿ dura?, también. ¿vergonzante?, sin duda...¿y?...la vida desde cero , a pesar de todos nuestros errores, equivocaciones y mentiras, puede ser la mejor oportunidad.

Ayer lo explicaba mucho mejor en el Barullo el amigo Luxindex...Al final todos somos niños con miedo. Nuestro amigo también.

“Cuando los niños pasan pavores nocturnos...hay una buena terapia (que me perdonen los especialistas). Ya de día, pasado de sobra el susto que tanto les paralizó, se les convoca y, poniendo una cara mucho, muchísimo, más seria que la que ellos traigan, se les pide que expliquen lo que vivieron o sintieron. Y se le atiende sin prisas. Incluso se les repregunta para que vuelvan sobre sus pasos. Y se les vuelve a atender...

Llegado ese punto se comienza a bromear, pero con disimulo y tacto. Se les dice, por ejemplo: «¿Era el monstruo (o lo que fuera) así?». Y uno pone la cara más ridícula que pueda, pero muy serio siempre. ¿Ah, no? ¿No era así? ¿Cómo era entonces; podrías intentarlo tú?... Y el niño en primera instancia se concentra para intentarlo pero antes de lanzarse, piensa lo que piensa, y empieza a verse desde fuera. Empieza a ver lo ridículo del asunto… Al final se acaba entre risas”.

Rezo por él. No merecía ese final. Nadie lo merece.