Vimos ayer “La parte de los ángeles”,
película de Ken Loach.
A mi Ken, en general, no me gusta. Pero
aquí está fantástico.
“La parte de los ángeles” es el
porcentaje casi inapreciable de alcohol que las barricas de whisky
pierden año tras año, y ese pequeño tanto por ciento es la clave
que determina la calidad, en función de la antigüedad, de los
diferentes licores. Y de esa anécdota se hace una pequeña,
divertida, y amable película que habla de las segundas
oportunidades.
Estamos ante un grupo de desventurados
nacidos en la miseria y con futuro descorazonador. Radicados en Glasgow, a
pocos kilómetros de áreas donde la abundancia no conoce
recortes.
Tras una presentación breve y alucinante de estos seres humanos, a nuestros personajes les llegará la oportunidad de escapar del determinismo social para no sólo no dejar de ser ellos mismos, sino para realizarse realmente.
No es gracias a la típica americanada del sueño americano. Aquí es la paternidad y el amor la que enciende la chispa del motor del cambio de su protagonista. Estamos en Escocia y seremos testigos del poder redentor de la insigne cultura del whisky.
Una comedia para premiar la sagacidad de las personas y la fidelidad al amigo. Una perspectiva que enfatiza la importancia de recibir una oportunidad cuando todos los caminos parecen cerrados.
Tras una presentación breve y alucinante de estos seres humanos, a nuestros personajes les llegará la oportunidad de escapar del determinismo social para no sólo no dejar de ser ellos mismos, sino para realizarse realmente.
No es gracias a la típica americanada del sueño americano. Aquí es la paternidad y el amor la que enciende la chispa del motor del cambio de su protagonista. Estamos en Escocia y seremos testigos del poder redentor de la insigne cultura del whisky.
Una comedia para premiar la sagacidad de las personas y la fidelidad al amigo. Una perspectiva que enfatiza la importancia de recibir una oportunidad cuando todos los caminos parecen cerrados.
De alguna manera, estar enamorados es descubrir "la parte de loa ángeles".

