Ayer fui a andar tempranero y solitario. ¡Que
delicia de domingo primaveral!
La luz, difusa y vaga por la calima en
el horizonte, estallaba en las pocas y sencillas flores que los
arbustos se adornan, ¡qué belleza! ...me acordé de la frase “¡ni Salomón en toda su magnificencia se vistió como una de esta
pequeñas.
Un vaho azulado cubría el cielo . Ha
sido una mañana fina, de jugos de azul nuboso, cerúleo. ¡Qué
luz,Dios mío!
Es de los colores que más gusta a
Manuela, el turquesa.
Me acordé de ella, pensé en ella,
recé por ella, y por mi.
No pedí nada, orar es dejarse querer:
Él ya sabe.
Y el verde. Estamos en la fiesta del
verde- un milagro del buen gusto, la verdad. Un verde de una
densidad profunda , que llega a los ojos y deja una ternura líquida
en su contemplación. Un verde de una suavidad infantil.
¡Dios!, ¿por qué no podría ser
siempre así la vida?.
A veces se imagina uno al Creador como una especie de pintor bohemio, con barba de varios meses, un mono de azules de Vergara con mas manchas que un cuadro impresionista, zapatillas de deporte sin cordones y unas enormes manos con los dedos llenos de pintura.
ResponderEliminarSe pasa el dia mezclando tierras y pigmentos con aceite y disolventes.
Como si no tuviera otra cosa mejor que hacer.
...
La unica forma de acercarse a El, es contemplar sus cuadros.
No le pidas explicaciones.
No tiene la costumbre de hablar directamente al publico.
Ni tampoco cobrar por sus obras.
Las suele regalar.
si, podría, pero no hemos querido :(
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