domingo, 1 de diciembre de 2013

UNA OBSERVACIÓN.

Hay un tema que sucede con ciertos enfermos que no parecen enfermos, como es el caso de Manuela, ( si exceptuamos su forma de hablar).

Con frecuencia termina cuidando de los que vienen a visitarle. Y, sin embargo, están agotados.

sábado, 30 de noviembre de 2013

ACOMPAÑAR.


Hay que estar tranquilos, escuchar, no buscar respuestas. La mayoría de las personas no espera que uno solucione nada. Están buscando sus propias soluciones y respuestas. Sólo necesitan a alguien en quien puedan confiar para compartir mientras buscan alguna solución. Dada la oportunidad, encontrarán sus propias respuestas.

viernes, 29 de noviembre de 2013

QUÉ SABEMOS...


Todos vamos a pasar en nuestras vidas varias pérdidas, así que lo mejor es saber acompañarnos sin juicios, sin apuros, sin histerias, sin categorías morales absolutas, desde la humildad, desde la absoluta fragilidad, que nos da compartir esa situación que todos transitaremos alguna vez.

Vemos de regreso del logopeda un autobús de niños con parálisis cerebral y Manuela me comenta “ cuando esté así no me lleves en un autobús de esos...me ingresas en un centro y me traes películas de CSI y cosas de esas...”

Sabe lo que dice, pues en la E.L.A. no se pierde nunca la conciencia. Siempre sabrá lo que le está sucediendo.

- Ya, ya...tú sigue comiéndote el coco sobre el mañana y a mi me dejas lo de hoy...pero no creo que te compense.

Y nada más. Eso es todo lo que había que hablar...acompañar en silencio más que con tanta palabra o frases hechas, desde un abrazo apretado más que con un discurso y desde el respeto más absoluto por la humanidad, por la historia y las características propias y diferentes del otro que está empezando a caminar por un camino que, ¿quién lo sabe?, quizás recorra yo antes que ella.

jueves, 28 de noviembre de 2013

UN NIÑO GRANDÓN.


Me admira Manu, ahora que puedo observarla...

Hay un tipo de persona que a uno le da miedo: el tipo que desprecia la vida cuando ve gente buena, personas ejemplares, vidas limpias...y no porque no se lo crea, sino porque se lo cree y le fastidia su contemplación. Está harto del bien, de la belleza, de la entrega de otras personas a los demás. No está cansado del mal, está cansado del bien.

Manuela, en su enfermedad, se está mostrando como una niña. Vive alegre, presumiendo de sus amigas, de su gente, de los hijos de los vecinos, a los que obsequia con detalles que no olvida...¡presume mucho de todo lo que le rodea!.

Por dentro lleva lo suyo, pero no trasciende.

Mucha gente envejece con sus pecados, algunos pecados les arrugan siendo jóvenes hasta más allá del siglo. Y el alma se marchita en ellos. Se va muriendo el chaval que había en ellos , su inocencia, su alegría, su generosidad...hasta caer en un escepticismo caduco, deteriorado y triste.

Y a Manuela la siento en esa niñez alegre.

Sólo Dios, que es un Niño Grandón que crea las cosas con la Alegría de los niños, puede hacernos volver a ése otro que fuimos. O un amor que nos haga otros.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

SOR MARÍA DEL MAR.




Ayer falleció una buena amiga, sor María del Mar, superiora de la comunidad de Santa María Real de las Huelgas en Valladolid, y directora del colegio que está anexo al monasterio.

La conocí por una visita comercial. Nos caímos bien, y contrató la empresa más cara, la mía...” me das confianza”. Hoy sabrá todo de mi, así que, bueno...

Después , una jornada solidaria del colegio, conoció a Manuela...

Hace un mes estuve con ella en una reunión. Se despidió delante de los que allí estábamos, y pidió que nos portáramos bien con su gente.

A la salida, en un aparte, le conté lo de Manuela.

No puedo ahora escribir lo que me dijo, ¡maravilloso!. Era una mujer de Fe.

Esta tarde le recé y hablé con ella de Manuela.

Llego a casa y leo esta frase del Papa Franciso “A menudo nos comportamos como controladores de la gracia y no como facilitadores. Pero la Iglesia no es una aduana, es la casa paterna donde hay lugar para cada uno con su vida a cuestas".

Así era María del Mar , una monja sin aduanas, a la que le tomaba el pelo con que “¿qué Mar es el suyo?”...¿Cantábrico, Mediterráneo, Atlántico?...

Y ella contestaba “¡el que tú quieras!”.

martes, 26 de noviembre de 2013

SOLOS.


En principio, salvo milagro que espero, te estoy acompañando a partir.

En este camino los procesos se dan de una manera muy personal. Hay quien rechaza toda ayuda, se rebela, se encapsula...otros , poco a poco, aceptan su destino...en fin, cada persona es un mundo: el del que lo padece, y el que lo acompaña.

La gran mayoría de las veces es un proceso que se genera en paz, en calma y en un silencio que debe ser el más sagrado posible.

Hay dos situaciones- sólo dos- que nadie nos enseña en esta vida: nacer y morir.

Todo lo demás nos lo han enseñado. Estás leyendo esta entrada porque alguien te enseñó a leer, has desayunado porque alguien te enseñó a coger una cucharilla y revolver el café con leche...¡todo nos lo han enseñado!

Nadie nos dijo cómo iba a ser nuestra entrada en la vida. No había alguien que nos aconsejó “mira, tienes que hacer esto, o lo otro, dame la mano, se hace así, no tengas miedo, la gente que hay allá fuera es de confianza”...

Y al nacer lo primero que hicimos fue aspirar, y echar unos lloros...

Con la muerte sucede lo mismo. Nadie nos va a decir lo que va a suceder, cómo salir, o entrar, en otra dimensión. Nos acompañan...y lo último que realizaremos será una exhalación: un ciclo maravilloso que se termina y que muy pocas veces logramos entender.

¿Será lo último que hagamos esa expiración?...no creo.

lunes, 25 de noviembre de 2013

LUZ.

Caminando por las distintas rutas que rodean mi casa, a cada una le puse un nombre, en medio de extensas llanuras hoy acartonadas por el frío, me sorprende con frecuencia la belleza de una simple nube atravesada por los rayos del sol.

El sol la viste de colores de ensueño y de infinito, y uno la asocia a la nostalgia de una imposible belleza que buscas desde pequeño y no hay forma de encontrarla.¡Es tan fascinante una nube atravesada por el sol!

Después el sol se pone, la Tierra lo comulga en el horizonte, y la nube ya no es más que una mancha oscura.

Es cierto que el brillo de la nube era una ilusión – como el brillo de tantos amores que un día nos deslumbraron y después quedaron en nada-...¡pero no se me olvida que el resplandor del sol era verdadero!. Es importante no olvidarlo, porque si no ,confundiremos el ídolo (la nube), con la Luz...esa confusión cuando se repite muchas veces lleva a dudar hasta de la Luz misma.

Tanta decepción nos hace muy frágiles.

Entonces, no se cree en nada ni en nadie.

Sé que Manuela es sólo una nube. Yo también soy una nube...traspasada por una Luz en la que sí creo.

La Luna- tan hermosa- así vista, es una piedra iluminada por el sol.¡Luz!